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El mejor regalo que podemos hacerle al mundo, es nuestra propia transformación.

Arquetipos y mitos utilizados como recursos didácticos son imágenes que tienen el poder de conectarnos con la esencia, con la fuente misma de nuestro ser. Son patrones o modelos particulares que están influidos por factores sociales, culturales e individuales. Por lo tanto no se trata de representaciones heredadas sino de posibilidades de representaciones que interactúan con la conciencia individual.

Cuando hablamos de imágenes arquetípicas no sólo nos referimos a imágenes mitológicas o literarias, en realidad nos estamos refiriendo a un modo de expresarnos en nuestra vida cotidiana haciendo uso de la imaginación, en vez de hacerlo solo de manera pragmática o lógica.

Al adentrarnos en la experiencia arquetípica estamos descubriendo una forma de ver el mundo abierta a muchas dimensiones de significado, ya que ésta representa la interacción entre lo consciente y lo inconsciente, entre lo personal y lo colectivo.

Las sociedades crean los mitos para plasmar la visión de la realidad en la que están inmersos. El mito se perpetúa ante la necesidad de la persona de trascender lo ordinario, de encontrar significado más allá del evidente, ante esto, el mito conserva toda su fuerza y poder.

El mensaje o enseñanza que el mito encierra sobrepasa la historia ficticia que este cuenta.

La mitología siempre ha servido para articular y transmitir los mejores valores de las sociedades que los alumbraban. Valores como la igualdad, el valor o la compasión son personificados por los mitos, que al protagonizar historias que trascurren en el mundo de lo abstracto y simbólico, prenden no en la mente racional y analítica sino en el fértil terreno del subconsciente, haciendo que cada persona extraiga las conclusiones desde su propia experiencia interior.

El trabajo con los mitos ayuda a mantener el equilibrio psicológico al permitir integrar la vivencia objetiva y subjetiva de la realidad. Los mitos nos guían al adentrarnos en terrenos desconocidos e inexplorados de nuestra geografía interior.

Es decisión propia creer y asumir que nuestros periplos son importantes, dignos de ser vividos, que tienen una significación profunda y fértil, pero solo se pueden vivir grandes vidas si estamos dispuestas a aceptar el reto de hacernos grandes.

TALLER MITOS DIOSAS GRIEGAS

TALLER MITOS DIOSAS GRIEGAS

La mitología griega forma parte de nuestras raíces y es uno de los referentes simbólicos más importantes de la cultura occidental, sintetiza nuestra cosmovisión o modo de percibir el mundo como cultura.

Las historias de las diosas griegas ilustran a la perfección el tránsito a una consciencia de lo femenino sesgada tras la irrupción del patriarcado. Cada mito o diosa representa un aspecto disociado de la totalidad, sobreviviendo de esta forma y a la espera de dar paso a la evolución e integración de lo femenino consciente. Nada como los propios mitos de las diosas nacidas del patriarcado para mostrarnos el recorrido necesario para lograrlo.

Los mitos de las diosas griegas nos ayudan a descubrir los paradigmas de feminidad vigentes en el mundo contemporáneo, forman parte de nuestro imaginario colectivo. Su estudio y profundización nos permite descubrir nuevas formas de acceso a un modelo de lo femenino renovado, basado en el autoconocimiento y en la acción autónoma y audaz de la mujer.

TALLER MITOS DIOSAS TÁNTRICAS

TALLER MITOS DIOSAS TÁNTRICAS

El arquetipo como patrón o modelo sutil pertenece a la mente individual pero también la trasciende, conectando la mente personal con la mete colectiva. De este modo los mitos de las deidades hindúes forman parte de nuestra estructura psíquica. Al trabajar con ellas como símbolos, nos desvelan fuerzas psicológicas y energías emocionales capaces de ayudarnos a poner en marcha nuestro potencial transformador.

Las tradiciones tántricas de India y Tíbet comprendieron especialmente la feminidad divina, considerándola como la fuerza vital capaz de actuar con idéntica facilidad de forma creativa o destructiva. Contemplando el mundo como si de una danza sagrada se tratara, incluye en lo femenino tanto lo bello como lo que resulta aterrador.

La visión tántrica a través de los mitos de las diosas, nos brinda un penetrante acceso hacia el aspecto dinámico de la feminidad, reconociendo el poder y la acción como cualidades femeninas. Esto en Occidente es toda una innovación, ya que estamos acostumbradas a considerar lo femenino como un principio receptivo e incluso pasivo.

Así pues, la práctica con las diosas tántricas nos ayuda a personificar estas cualidades en la vida, clarificando nuestra percepción interior más allá de los roles estereotipados.

TALLER MITOS DIOSAS OSCURAS

TALLER MITOS DIOSAS OSCURAS

Las diosas oscuras representan los aspectos aislados de la consciencia, reprimidos o frustrados de lo femenino, quedando estos relegados a la parte inconsciente de la psique y adoptando al manifestarse formas distorsionadas o disfuncionales.

La sociedad premia y alienta el comportamiento callado y pasivo en la mujer, y ésta en su renuncia está empujando hacia el inconsciente, aspectos de sí misma que necesita reconocer para desarrollar un sentido unificado del yo y percibirse de un modo íntegro y global.

Los mitos de diosas oscuras nos conducen a heridas producidas por facetas no reconocidas de nosotras, y a las cualidades y potenciales que estas esconden.

Son herramientas poderosas y potentes para descubrir, reconocer e integrar aspectos de la totalidad ensombrecida. Como la oscuridad de la luna nueva previa a la aparición de la luz. En esta oscuridad es cuando se manifiestan nuestros miedos más profundos, y la parte de nosotras que se resiste a cambiar se niega a enfrentarse con el rostro de la diosa oscura.

Mitos como Lilith o Hécate nos ayudan a comprender e integrar nuestra sombra, la sombra de lo femenino.

TALLER MITOS DIOSA TRIPARTITA

TALLER MITOS DIOSA TRIPARTITA

El lenguaje del mito poético, intuitivo e inspirador que caracterizaba a las culturas del Mediterráneo y la Europa Septentrional que reconocían y adoraban a un poder femenino supremo, fue erradicado cuando invasores procedentes de Asia Central sustituyeron las instituciones matrilineales existentes entonces como orden social natural, por estructuras patrilineales, suplantando y falseando los mitos anteriores por otros que justificaran los cambios sociales impuestos.

Así parece que la primera noción de divinidad fue femenina. A la Diosa de los orígenes se la veneraba por su coraje, su fuerza, su sentido de la justicia y su sabiduría. La Diosa personificaba la unidad de todas las cosas y su culto fomentaba un sistema de valores y una organización social que favorecía una forma de igualdad, una ausencia de jerarquía y la cooperación entre el hombre y la mujer. Desde entonces el orden social ha cambiado de objetivo, siendo hoy fuertemente jerarquizado, y donde la dominación y la destrucción son sus manifestaciones.

Actualmente los valores femeninos de respeto a la vida bajo todas sus formas, piden paso con fuerza a los valores de supremacía y conquista. Nuestra memoria colectiva ha conservado la idea de la Diosa de los orígenes como reducto seguro para alcanzar y transformar las relaciones de dominación en relaciones de colaboración. Hoy la Gran Diosa y sus mitos se abren paso dentro de nuestras memorias, siendo cada mujer su depositaria.

MUJERES EN CÍRCULO

MUJERES EN CÍRCULO

Los círculos de mujeres han sido desde siempre estructuras que han hecho aflorar la sabiduría ancestral femenina, la que responde a un patrón colectivo, la que se forja con la experiencia compartida de la vivencia cíclica, la que ha moldeado los cuerpos y las emociones de mujeres de todos los tiempos, de todas las edades, de todas las razas y culturas. La que se transmite a través de historias, mitos y ritos.

En los círculos de mujeres es donde se escucha la voz de las antecesoras abriéndose paso en medio de la bruma en la que nos han sumido los siglos de olvido y de ostracismo. Escuchándose hoy con claridad diciendo: Recuerda quien eres, recuerda cuál es tu don. El vínculo con el linaje femenino se siente con fuerza en el círculo, permitiéndonos redimir y rescatar todo lo que a través de él nos es legado.

En los círculos de mujeres nos damos la oportunidad para el crecimiento psicológico y emocional en un entorno seguro, afectivo y creativo. Donde el acercamiento y el apoyo surgen de forma natural.

La pertenencia a uno o a varios círculos de mujeres fomenta y profundiza el compromiso con el propio desarrollo de la identidad femenina y con el de las demás mujeres que nos acompañan, así pues la aportación de cada una al círculo, sus vivencias, su experiencia y sabiduría es fundamental para el avance de todas.

Los círculos contribuyen y ayudan a experimentar procesos conscientes y lúcidos de la experiencia femenina, que a su vez contribuyen y ayudan a crear estructuras sociales y culturales más humanas, justas e igualitarias que a su vez contribuyen y ayudan a dar forma a nuevos y regeneradores modelos y paradigmas de vida.

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